Primero: ganas. Ganas de aprender, de equivocarte, de volver a intentar. Entusiasmo por mirar la ciudad distinto. Curiosidad por cómo se construyen los espacios que habitamos. Lo técnico se aprende. La actitud es lo que marca la diferencia.
Y ahora sí — vamos a lo concreto. Para empezar la carrera, hay tres pilares clave: